
Al hombre se lo veía tranquilo a pesar de la euforia que desató al lograr que Racing saliera campeón tras 35 años de sequía, Reinaldo Merlo consiguió ese hecho que valió que el club le construyera una estatua, un hecho inedito para un entrenador de un club de fútbol.
"Mostaza" nació en 1950 en la provincia de Buenos Aires, como jugador por el único club que pasó fue por River Plate, club en el que es uno de los jugadores con más presencias. "Lo mio fue luchar, correr, dejar todo en cada partido", dijo refiriéndose a su estilo de juego.
